Monasterio Meteora

Meteora

Los Meteoros se levantan en el lugar en que el río Peneo surge de los profundos cañones del Pindo y comienza su lento viaje a través de la llanura de Tesalia. Son gigantescas rocas de formas diversas, completamente aisladas del mundo que las circunda. Estas enormes “estalagmitas” que se elevan al cielo parecen haber sido creadas especialmente para morada de ascetas. Los monasterios de Meteora, encaramados de forma precaria al borde del abismo, coronan las cimas de estas formidables rocas y junto con campos y bosque que se extienden a sus pies componen uno de los paisajes más fascinantes del mundo. La historia de Los Meteoros se remonta al siglo XI, cuando anacoretas y eremitas Vivian en barrancos y grutas que albergaban también algunas capillas, pero la fundación de los monasterios hemos de buscarlo a partir del siglo XIV. Entre 1356 y 1372 el cenobita Atanasio fundo sobre la “Platys Lithos” (roca ancha) el Gran Meteoro, que habría de convertirse en el más importante de todos los monasterios. En el año 1388 su discípulo Juan Uresis, nieto del rey Estéfono de Servia, se hizo monje, y gracias a su influencia el Gran Meteoro adquirió riquezas y privilegios y ocupó muy pronto el lugar preponderante entre las comunidades religiosas de la región. El número de monasterios se multiplicó a lo largo de los siglos, llegando a veinticuatro. Hoy, tan solo cuatro están habitados: El Gran Meteoro, Varlaam, Agis Trias (Santa Trinidad) y Agios Stéfanos (San Esteban).

Moni Arkadi

Moni Arkadi

En las laderas del Macizo montañoso más importante de Creta, el Monte Ida, se halla el Monasterio de Arkadi. Data del siglo XVI. Fue uno de los más grandes y ricos complejos monásticos de la isla. Tras sus gruesos muros que le confieren aspecto de fortaleza: celdas, oratorios, un amplio refectorio destinado también a recibir a los peregrinos y en su patio central una impresionante iglesia, obra de 1587, que constituye un espléndido ejemplo del estilo renacentista cretense, con su magnífica fachada coronada por una esbelta espadaña. Es riquísimo también su interior, con preciosos iconostasios y objetos sagrados de madera finamente tallada, enriquecidos con una gran variedad de iconos, algunos de los cuales son verdaderas obras maestras de la famosa escuela de pintura cretense. Contaba también con una nutrida biblioteca, en la que se reproducían antiguos manuscritos griegos, que fue destruida. En 1886 durante la Guerra de Independencia fue escenario de un valiente acto de sacrifico en el que se inmolaron más de mil personas en nombre de la libertad, durante un asedio otomano, convirtiéndose en símbolo de resistencia contra los turcos.

Moni Gouvernetou

Moni Gouvernetou

El Monasterio de Nuestra Señora de los Ángeles es obra del siglo XVI. El aspecto de fortaleza se impone al refinamiento que se concentra en la fachada de la iglesia, típica del renacimiento italiano Fundado en el siglo XVI fue objeto de continuos ataque turcos, sufriendo por ello reformas continuas. En el centro del complejo monástico se levanta la iglesia dedicada a la Señora de los Ángeles que posee una extraordinaria fachada con esculturas y cabezas de monstruos esculpidas en el más puro estilo veneciano.

Moni Préveli

Moni Préveli

En una posición privilegiada desde la que se domina la costa cretense y se goza de una vista impresionante del mar de Libia se halla el Monasterio de Préveli, obra de los siglos XVI y XVII. Está formado por un conjunto de edificios destinados a alojar a los miembros de la orden monástica y a los peregrinos que llegaban a pie o por mar, pera venerar las reliquias custodiadas en su pequeña iglesia, centro de la vida monástica. Consta de dos sencillas naves, cubiertas con bóveda de cañón que terminan en ábsides. En su bellísimo interior: un coro, un púlpito, iconos, piezas de orfebrería y un magnífico iconostasis, y cientos de exvotos. Protegido de forma natural por las rocas y rodeado de altas murallas, parece una auténtica fortaleza. Por su posición aislada desempeñó un papel importante en las sublevaciones cretenses contra la ocupación turca, convirtiéndose en un centro activo de resistencia.

Moni Hagia Triada

Moni Hagia Triada

El Monasterio de Santa Trinidad es uno de los complejos monásticos más bonitos e importantes de Creta, obra del siglo XVII. Fundado por dos hermanos, monjes venecianos, Jeremías y Laurencio Giancaroli en 1608. El monasterio, cuya distribución gira en torno a la iglesia, consagrada en 1632, está formado por un conjunto de edificios monásticos, ofreciéndose a los ojos del visitante como un imponente bastión de superficie plana en la cual se abren hileras de ventanas, las más bajas de dimensiones reducidas para una mejor defensa. Conserva una interesante iglesia cuya fachada delata una fuerte influencia del Renacimiento veneciano.

Monasterio de San Juan

Monasterio de San Juan, en la Isla da Patmos

La importancia religiosa de Patmos, llamada la “Jerusalén del Egeo” se remonta a la llegada a la isla de San Juan Evangelista en el año 95. Allí, en una pequeña cueva (según la tradición) escribió el Libro del Apocalipsis. Este hecho atrajo a gran número de peregrinos, y siglos más tarde conmemorando el lugar se erigió en 1090 la Iglesia de Agia Anna que alberga en su interior la Cueva del Apocalipsis. Pero es el precioso Monasterio de San Juan, construido en el siglo XI, que corona el pueblecito de Chóra -joya de la arquitectura bizantina, un verdadero laberinto de angostos callejones con más de 40 monasterios y capillas- la atracción principal de miles de peregrinos y turistas. Es uno de los monasterios más ricos e influyentes de Grecia. Un conjunto fortificado de iglesias y patios; las torres y los contrafuertes lo asemejan a un castillo de leyenda, pero fueron construidos para proteger sus ingentes tesoros religiosos.